¡Muerte al iPhone! Y no lo digo yo (bueno sí, también), lo dice un ex-feliz usuario de cada una de las tres generaciones de iPhone, hasta ahora, que finalmente decidió asesinar a su iPhone con tres disparos a bocajarro, para después quemarlo.

Este usuario trata de plasmar con este gesto simbólico (no tanto) que no está de acuerdo con la política de Apple con respecto a las aplicaciones que un usuario puede usar en su iPhone. Según la nota que deja en el mismo iPhone antes de aniquilarlo, la gota que colmó el vaso fue que Apple no admitiera Google Voice.

iPhone se está ganando enemigos entre sus propios usuarios, algo similar a lo que le ocurrió y ocurre a Microsoft con Windows. En este caso no a causa de un mal producto, sino por las limitaciones de uso que Apple impone a los usuarios de iPhone. Es inconcebible que en estos tiempos el fabricante de un producto nos imponga lo que podemos hacer con el producto y lo que no. [+]